La relatividad es un poco cansadora. Tanto rumiarla me acerca compasivamente al fanatismo, intentando huir de la incertidumbre masiva y el hastío. Lo atractivo de las certezas es que otorgan enemigos y guerras que nos abrigan en la noche. No elegimos ser creyentes o incrédulos; todo nos es dado, por un tiempo. Buscamos algún sentido que mantenga las velas encendidas. Fiestas, dioses, amores, pasiones, libros.
La relatividad es agotadora. El único consuelo, quizás: es infinita. La inexistencia, como una llamarada, arde en innumerables dibujos.
martes, abril 08, 2008
Relatividad
domingo, marzo 30, 2008
Viaje
Viajando rápido tengo la sensación de que no viajo: la tierra cambia a mi alrededor. Con una cierta sorpresa veo como una ciudad me rodea, extraña. Su contundencia es incuestionable pero no alcanza; la siento mentira. De esta escenografía que ocupa mis ojos desconfío; las calles que no recorro probablemente no existan.
Imagino que podría ser yo quien la proyecta, magnífica e inabarcable. Me enternezco en pensar que me invento ciudades, llenas de rostros, sabores y acentos. Mi cuerpo sigue acostado en alguna cama de mi niñez con los ojos en el tiempo.
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Petit bang
Desde algún momento hasta el final, exploto. Somos big bangs, mini bangs, expandiéndonos hasta el día desconocido en que nos contraemos y nos devoramos el espacio. Nuestros muertos son agujeros negros., y la memoria devuelve imágenes que ya no están ahí.
El universo, como nosotros, se expande emocionado. Vivir es asi.
domingo, diciembre 03, 2006
Aguas
El agua se agita y el polvo y las arenas nos tiñen en nubes. La superficie es compleja y devuelve lo mismo pero en otras proporciones. Desleales reflejos se dispersan: nos descomponemos. Somos aún estos fragmentos, nos reconozco en instantes.
El amor es esta locura, una piedra en el agua que nos deshace el tiempo. Un tiempo en el que no logramos vernos y somos para nosotros mismos un recuerdo.
Estoy aquí, en este desacuerdo. No sé si soy más cierto en la quietud o en la locura, breve. No sé si soy distinto. Estoy aquí, no sé bien cuando.
miércoles, octubre 25, 2006
Nadie
Hablamos en las generalidades. Nos escondemos en primera persona, tímidos, pero nos desplegamos como un mapa complejo y vasto en las generalidades que nos urge compartir. Acá estamos, promediados en una suma de seres que es a su vez una suma de seres que no sé que será. Replicamos nuestras interioridades y nos confesamos promedio, gris mescolanza que elige ignorar nuestros colores. A veces las pasiones nos desintegran un rato: las odiamos. El amor es un golpe de estado que cuestiona a nuestros generales. El miedo de uno es el miedo de todos y recordamos lo peor: quizás no seamos.
Entonces elegimos otra vez esta quietud. Integrados somos menos pero más tranquilos. Opacos pero protegidos en todos.
Cuando decimos lo que el hombre es no hablamos de nadie. Todos los plurales son mentiras.
miércoles, septiembre 06, 2006
Otros idiomas
Llega la sangre, atolondrada. La sangre no piensa, no tiene ideología ni conciencia. Se agolpa aquí o allá siguiendo alguna sorda llamada, ¿primitiva? La siento correr como si no fuera mi sangre, como si no tuviera nada que ver conmigo, como si fuera parte de otro sistema al que me conecto de manera violenta y súbita. Un cuerpo paralelo que presta sus oídos a dioses y demonios.
Hay otros idiomas, que no escuchamos pero entendemos. Simples e imposibles idiomas, hechos de palabras que son cosas y voces que son sangre. La verdad solo visita nuestra lengua desde lejos, alguna vez.
lunes, agosto 07, 2006
La forma de las historias
Pienso en la forma de las historias. Esas, de geometría sintética y codificada. Se que es esta historia, se como empieza y termina. Calculo los picos y las caídas, las navego como lagos de artificio y la historia empieza y termina en su silencioso e implacable perímetro. Simple lógica agitando apenas nuestras sangre.
Luego algunas historias son como piedras maravilla que el tiempo recorta. Nos golpean dulcemente en el cuerpo: son magia. Historias únicas, recortadas como diamantes. Caras incontables, luz en la profundidad, reflejos de viento. El tiempo las regala sin abusos.
Los diamantes si se pagan, se pagan con el cuerpo.
miércoles, agosto 02, 2006
Gorriones de rapiña
En las palabras, frente a las palabras, se agazapa la visión de los otros. Como un venado intentando la carne saltamos en una u otra lengua para luego, asustados, arrastrar nuestra conquista hacia los rincones del deseo. En estos retazos, en estos fragmentos que ya son leve carroña fabulamos la orgullosa presa.
Imagino que existimos detrás de estas confusiones; imagino sus rostros como mi rostro en el espejo buscando las marcas del tiempo. Me reconozco en ellos: se reconocen. La aburrida divinidad existe y somos réplicas sin maravilla, budas de plástico arrastrando de aquí para allá restos de una cacería ajena. Dolemos, jugamos a las guerras y a los reinos; nos tememos en los espejos. Quizás a veces seamos, entre nosotros, en los turbios reflejos que nos susurramos. Poco importa. El tiempo es siempre Otro que no somos nunca.
Entre la boca y los ojos de Dios hay siglos.
sábado, julio 29, 2006
Las reglas
El placer, un pequeño remolino que manejan los dioses. No hacemos el viento; hacemos los calores y el viento se manifiesta como un dios convocado en secretas danzas. Baila, con la certeza de los tornados y una exhuberancia aasiática. Reconocemos el paso que corresponde a este lado del mundo en su ordenado girar, siempre en un mismo sentido. Algo intentan decirnos: las únicas reglas respetables son las nuestras.
La trampa es siempre una intimidad.
miércoles, junio 28, 2006
Atenciones
Asisto en un bar a la puesta en escena de la búsqueda de atención. Simplemente triste, como las putas viejas o los niños serios. Una mirada angustiada en busca de la confirmación de su existencia. El terror que se disimula en sonrisa forzada, el comentario breve de quien sabe el libreto pero ya no puede creerlo. Actores que ya han visto el público, las luces, los reidores. Entonces pienso que sería fantástico que dijéramos:
- Mirame por favor, que tengo miedo.
Y cuando una mirada cualquiera nos reúne podríamos retirarnos, agradeciendo con los ojos ese gesto de aire que devuelve al universo su vaivén.
martes, junio 20, 2006
Fronteras
Al miedo, nada. La tensión inevitable entre los reinos, el nerviosismo de las fronteras. Entre el sueño y la vigilia surge, a veces dulce y otras frío el temor del abandono y de la última partida. La maldita nostalgia que aparece ante los viajes, la duda, la certeza de que nunca se vuelve. Las reglas cambian, el mundo gira y del otro lado son otros los reyes. El miedo es el clarín de la noche, pero nada. Porque nada.
En verdad no hay tránsito. Estamos inmóviles en el medio de estos malabares astrológicos e ilógicos. Nosotros nos viajamos, los dioses giran a nuestro alrededor. Digan lo que digan, aquí estoy.
sábado, junio 17, 2006
Suma de sumas
Pienso en las cosas y entonces se dividen. Las cosas, esas que decidimos materiales, pelean en la palabra su propia noche. Nada es sino una suma de sumas y toda unidad es la historia de un encuentro. El amor es un amor que antes de llamarse así tuvo dos nombres que quizás fueron sangre y pasión, como la pasión pudo ser magia y noche que fue a su vez oscuridad y tiempo. Y entonces tiempo haya sido, tal vez, eternidad e instante tanto como instante ha sido aquí y ahora.
Extraño las palabras que como conjuros nos esperan a siglos de aquí, gestándose lentamente en los reflejos de nuestros labios. Extraño, como el deseo se posa sobre el reflejo de cosas que no conozco pero recuerdo. Debo decir hasta morir en el intento de relatar lo imposible, persiguiendo como todos el verdadero sueño: hablar Adanes, Evas e infinitas generaciones de carne habitable.
Reflejos
Los griegos adorándose a si mismos dedican templos a sus impulsos e ideas. En el amor hacen de sus deseos los caprichos de Ellos y Ellas. A sus magnos Padres disputan potestades y poderes mientras esconden los misterios en bellas sacerdotisas nocturnas que intentan develar con la ayuda de Quienes los dominan en el vino. Todo es posesión, yo no soy sino un juego de los dioses. No soy sino sus palabras y sus actos, complejos y maravillosos.
Narciso llega un día, excedido en su consciencia y nos otorga la llave maestra de la noche, el código de la escritura sagrada. Se desnuda el universo y nos espeja: esos planetas también somos nosotros, orbitando en las peligrosas aguas del tiempo.
Los griegos se adoraron a si mismos. El resto del mundo adoró a los griegos.
Mapas
Y aquí estamos nosotros, creyendo más en los mapas que en los caminos, confiando nuestra carne a las palabras.
Aunque los mapas no lo incluyan, hay un cielo. Más antiguo que los griegos y que todas las voces. La eternidad apenas lo rasguña: el cielo es siempre casi el mismo.
domingo, mayo 07, 2006
Seudónimos
No tengo otro seudónimo que mi nombre. Soy y no soy lo que me nombra. En este nombre habito y me escondo. Un nombre es hogar y lecho, escudo y lanza, madre y padre. No distingo apellidos de nombres; soy y no soy esta repetida secuencia de letras azarosamente occidentales, con sus acentos y espacios. Ni más ni menos cierto que cualquier otro nombre, en cualquier alfabeto, en cualquier momento del tiempo. Dar el nombre es dar la cara, poner el cuerpo, atestiguar. Somos, con un nombre que lo valida. Somos, porque tenemos un nombre. La ley no es otra cosa que imitación.
Aquí estoy yo hoy, respondiendo a este sonido, convencido de que no soy nada que mi nombre no sea, en este delicada red de reflejos por la cual existimos.
miércoles, febrero 15, 2006
Los pasos
Mientras arriesga sus pasos, veo el disfrute de ser en sus ojos, en sus labios, en todo su cuerpo. La felicidad la recorre, la habita, la usa. Toda ella, un gesto de felicidad. La vida es excitante y ella avanza despreocupada, atenta a los peligros del momento. Leves irregularidades del terreno que hacen el desafío más intenso.
Es, con intensidad. Con totalidad. Sin pensar en nada más que en esta mañana, que en estos pasos. No da vuelta las páginas antes de tiempo, lee con asombro. Demora los sonidos, disfruta las imágenes. Está al borde del éxtasis.
Todos los pasos son torpes.
martes, febrero 14, 2006
Safo
Recuerdo a las amantes. Recuerdo los amores. Luego el cielo, inmenso, oscuro y acostumbrado. Y los versos, que alguien antes dijo y alguien pronto dirá: "Se han sumergido la Luna y las Pléyades, media noche, pasan las horas, duermo sola." Todos los idiomas el mismo, todos los amores el amor pero yo, solo yo.
lunes, febrero 13, 2006
En el árbol del bien y el mal
El mal, como tinta en el agua. Apenas una gotas de dolor y la transparencia se evapora. El mal, un perverso David que enfrenta confiado litros de verdad opacándolos para siempre.
Hay más, mucha más belleza que horror, pero el horror es, siempre, más poderoso.
Una noche sin viento
Conversamos sobre la vida y la muerte. Brevemente. Si las cosas son o no son cuando se aquietan... una vieja discusión. Somos como el viento, pensé. Y se lo dije, porque yo soy el viento, tengo el deber de soplar, pienso. Y soplo. Porque el viento al detenerse desaparece...
sábado, febrero 11, 2006
Involuntades
Abandonando en el sueño las intenciones, sueño sin destino. Nada puedo hacer, no hay planes ni juicios. Actos y actores de vapor y humo, teatro nube.
miércoles, febrero 08, 2006
Vino lento
El vino, lento y violáceo, recorriendo mis profundidades. Cae como una cascada, opulenta en el disfraz de un clérigo. El vino, cristo, los curas y agua de obispos evaporándose de mis dientes. La magia entreabre las puertas y yo sufro menos, aunque no tanto menos. Los obispos y el agua danzan su danza, lenta. Cielos de noche sangre, cielos vampiros.
martes, febrero 07, 2006
Ojos de Cortázar
Pienso en Cortázar, en su cara de niño y sus ojos separados, ojos de presa, mirada de venado tratando de sobrevivir al aburrido acecho de los predadores de siempre. Ojos de agua en el cuerpo torpe de un animal condenado al pasto y a la huida. Ojos bellos. Ojos tristes. Ojos.
domingo, febrero 05, 2006
En el principio
No hay otro principio que la conciencia. Un paréntesis que se abre, un lapso de oscuridad iluminada, un hombre que es un momento, más o menos corto.
